miércoles, 11 de abril de 2012

La diferencia entre diseñar y creer que lo hago


Muchas veces me toca ver algunos estudiantes de diseño vagando frente a la pantalla en blanco por horas, probando mil tipografías o colores para la entrega de taller, sin llegar a ninguna solución.

Con el objetivo de conducir esa energía y contribuir a ordenar los tiempos de trabajo y productividad de mis alumnos he organizado una estructura de trabajo con distintas etapas consecutivas.
No pretende transformarse en una guía o método absoluto, sino es un esquema de trabajo que a través del tiempo, la experimentación y la lectura he ido incorporando como parte de mis procesos de trabajo en diseño.





Si pudiéramos asignar tiempos de trabajo a este método, traducido en días por ejemplo, suponemos que un proyecto podría durar una semana de trabajo, de la cual estaremos investigando, mirando referentes y desarrollando la idea de lunes a miércoles. Recién el jueves comenzaríamos a bocetear las ideas, probando tipografías, color, estilo e imágenes, para finalmente dedicarnos el viernes a producir en algún programa de diseño. Obviamente los tiempos de producción pueden extenderse debido al tipo de proyecto, pero en general a esa altura las decisiones de diseño ya están definidas y por ello nos abocamos precisamente a eso, producir.

Es súper importante entender que no es el uso del software lo que define a un buen diseñador, ya lo decía Bruce Mau en su Manifiesto incompleto para el crecimiento. Por lo tanto eso hace la diferencia entre diseñar y creer que lo hago.
La investigación, el análisis, la revisión de referentes, etc. le da peso y fundamento al trabajo del diseñador, cualquiera puede sentarse frente al compu y usar los programas, es sólo la herramienta tecnológica de nuestro contexto.




viernes, 3 de febrero de 2012

Observar, aprender, trabajar

Hace algunos años tuve acceso al texto "Sobre la copia" del autor Juan Guillermo Tejeda, quién se refiere a la copia como método de aprendizaje. 
Si lo analizamos profundamente, la copia, es efectivamente la forma mas primitiva de aprendizaje del ser humano. Aprendemos a hablar imitando la pronunciación exagerada de nuestros padres, frente a nuestros rostros repitiendo MAM- MÁ, PAP-PÁ. Aprendemos a tocar guitarra copiando los clásicos de la primera banda que descubrimos en la pre-adolescencia y así... Mirando y copiando aprendemos los hábitos de comportamiento de nuestros amigos y los incorporamos como propios.
En nuestra disciplina, no es distinto, la observación de referentes es parte clave del proceso de diseño. 
Se trata de revisar modelos que han resuelto de manera exitosa, problemáticas similares a las que enfrentamos en un proyecto. Se trata de revisar qué se ha hecho antes, qué ha funcionado y qué no lo ha hecho. 
Por supuesto que a esta observación se debe incorporar posteriormente, el propio cuerpo de investigación y reinterpretación, nuestro aliño o ingrediente secreto, de lo contrario, estaríamos simplemente cayendo en una suerte de plagio. Ese es el límite delgado que no se debe confundir. 
El observar, amplía nuestra cultura visual y nos permite siempre trabajar con un abanico de posibilidades mucho más extenso, funciona de la misma manera que la lectura, mientras más leemos, aumenta nuestro vocabulario, mejoramos nuestra ortografía, etc. Mientras más observamos, mejoramos el criterio compositivo, afinamos el ojo, aumentamos la sensibilidad cromática y referencias visuales, entre muchas otras mejoras.


Reinterpretación encuadernación japonesa
En el caso de la encuadernación sucede de la misma manera. No se trata simplemente de ejecutar costuras, es importante buscar referentes en nuestro contexto y fuera de éste, conocer la historia, observar e investigar.
Vemos en la imagen, una propuesta (el cuaderno pequeño en la parte superior) a partir del modelo de costura básico de 4 puntos (los dos cuadernos en la parte inferior), en el cual apliqué sobreimpresión en tela para tapas duras con una paleta cromática de alta saturación. También se desplazó la posición de costura debido a la diferencia cultural en la dirección de lectura (izquierda a derecha- arriba a abajo).


Entonces, para contribuir a esta idea pedagógica de la copia, me gustaría compartir algunos referentes importantes de la encuadernación en Chile, para quienes se inician en este bello oficio:


María José Illanes

Olaya Balcells

Claudia Constanzo

Los invito a observar, aprender y trabajar. Así no estaremos solamente ejecutando, sino entendiendo hacia donde va nuestro quéhacer desde donde vino. 
Gracias por visitar!

domingo, 29 de enero de 2012

Hacerlo y hacerlo bien

Durante este último tiempo, me ha causado mucho asombro, escuchar a varias personas que me han dicho:
Ohhh tus libretas están súper bien hechas!
Para mi es raro escuchar eso, por que el "estar bien hechas" debiera ser una condición básica, el primer estándar mínimo de cualquier producto que se va a comercializar o exponer. 
En general cuando tomo un producto handmade para observarlo y decidir si lo compro, las variables que analizo, son el color, la materialidad, el peso, etc. Yo asumo que la buena factura no es algo transable y simplemente si un producto es deficiente no se puede comercializar (o exponer), pero parece que lo que para mi no se transa para algunas personas da lo mismo. 
Esto me hace pensar en nuestra cultura del "que importa", "dejemoslo así no mas", "no se nota"... clásico del chileno, pero no por eso lo correcto. 
Se ha generado, al menos por estos lados, una mayor aceptación a lo que venga, aunque esté chueco, corrido, mal cortado, mal encuadrado, etc. desmereciendo la calidad de los productos y de la cultura handmade. 


Encuadernación manual
Se supone que si está hecho a mano, la calidad llega al máximo nivel, porque hubo tiempo invertido, dedicación total en la producción de dicho objeto, revisión y mejora en caso de errores. Eso es lo que hace que un producto handmade posea un valor mayor frente un producto industrializado. No viene con "falla de fábrica". 
En la producción industrial la máquina no es capaz de analizar los detalles por que el objetivo es la producción en masa y la cultura handmade retoma el trabajo lento y analítico priorizando calidad versus cantidad.


Es una pequeña rebelión ante la superproducción. Siempre he pensado en los ciclos y esta rebelión handmade no es muy diferente de la que originó Williams Morris a fines del 1800.
Gracias por visitar!

viernes, 27 de enero de 2012

Bienvenidos

Hola! en este espacio encontrarán los diferentes procesos y resultados de mi trabajo, mucha experimentación, tiempo y pasión por el antiguo oficio de la encuadernación.
Desde 2008 he estado aprendiendo y practicando diferentes costuras y estilos de encuadernación, donde generalmente el resultado eran productos con costuras expuestas. Este último año comencé a trabajar fuertemente productos con lomo cuadrado. Para mi cada elemento es súper importante, desde la costura, formato, tipo de papel y portadas, por ello prefiero estampar mis telas y papeles, aunque en el mercado hay telas muy bonitas, que uso en proyectos mas comerciales, me encanta crear piezas únicas y con ello cubrir mis portadas. Veamos algunos:


Los Porotos
Esta portada está diseñada a partir de un especimen tipográfico que fue aplicado en las tapas. Se trata de la tipografía chilena Los Porotos diseñada por Luciano Vergara. Esta fuente se llama los porotos por que es formalmente densa y genera un gris súper fuerte en la página (se ve apretada en el párrafo de texto), como un plato de porotos, denso, todos muy apretaditos uno al lado de otro.


Antiguos clichés
Este trabajo es súper interesante porque reutilicé antiguos clichés de metal. Eran de mi abuelo, que se dedicaba a escribir y recitar poesía criolla. Él imprimía sus libros en tipografía y para las ilustraciones se utilizaban planchas de metal donde las imágenes estaban grabadas en relieve. Tomé estos clichés y los mezclé con impresión de sellos en betún rojo. Con el papel doble faz amarillo saturado, contrasta bastante bien.


Serie de bolsillo
En este caso trabajé una serie en pequeño formato (7 x 10 cm) para mini cuadernitos  de bolsillo. Eran 4, el que falta era de color cian, no recuerdo por que no aparece en la foto. La tela fue estampada manualmente con la técnica block printing.


Simple y bello
Finalmente acá les muestro otro ejemplo de papel estampado, me encanta el efecto abstracto que se genera. Cada impresión que se logra con esta técnica es única y combinado con una costura muy sencilla se obtiene un resultado realmente delicado y muy bello.


Les invito a experimentar y probar, los resultados siempre son mejores cuando tenemos control en cada etapa y la felicidad que se siente al explorar técnicas, al mezclar materiales y ver resultados nuevos es maravillosa. 
Gracias por visitar!